¿Quien no ha jugado de niño a ser un locutor de radio o televisión? imaginando que una audiencia está al pendiente de cada palabra, gente en el filo de la silla esperando escuchar su programa favorito, o personas angustiadas esperando escuchar palabras de aliento del noticiero de la noche.Aun recuerdo cuando la primera vez que un compañerito de la primaria llevó al salón un walkman con un cassette grabado, en el había música como normalmente te podrías encontrar. Nuestra sorpresa fue enorme cuando al terminar la canción, una persona comenzó a hablar, una voz de un niño de nuestra edad, ¡hablando, presentando música y mandando saludos a nuestro grupo!
Yo no lograba entender en ese entonces como era eso posible. ¿Cómo es que alguien estuviera mandándonos saludos en una grabación?. Resulta que mi compañerito de clases, había grabado el cassette un día antes con su voz usando el reproductor de su papá. Mi desconcierto se transformó en un mundo de ideas, ese mismo día llegue a la casa buscando como hacer para grabar un cassette con mi voz, para hacer lo mismo. Desgraciadamente mis sueños de grandeza se vieron súbitamente aplastados cuando mi mamá descubrió que sus cassettes de la “Sonora Santanera” tenían pedazos borrados (el reproductor no contaba con micrófono). Al enterarse de mis intenciones para incursionar en el mundo de los medios de comunicación a la temprana edad de seis años, se me confinó a hacer mi tarea y me metieron en tae-kwon-do para que sacara toda esa “energía sin usar” como así lo llamó mi querida mamá.
Al pasar de los años, en la secundaria exactamente, con mi primera computadora decidí que mi futuro era como desarrollador, simplemente los lenguajes de programación hablaban mi idioma interno. Esa ideología me llevó hasta el último semestre de preparatoria, donde justo antes de salir; tuve una revelación: vi como toda mi generación salía de la preparatoria y entraba a estudiar exactamente lo mismo y cuatro años después todos intentaban hacer el mismo trabajo.
Decidí dar un giro de 180° y comenzar a estudiar algo que siempre me llamo la atención pero que nunca le había dedicado el tiempo necesario para verlo de cerca: gastronomía.
Este rubro me llevo a mucho lados, de un lado a otro conociendo diferentes culturas en México y en el extranjero. Fué ahi, en San Francisco, donde solía trabajar todas las noches en una aburrida pizzeria , que escuchaba en el radio, una estación donde pasaban únicamente música alternativa. Fue que me puse a pensar: “sería interesante ser locutor de radio”.
Sabía de antemano que entrar a una estación de FM era algo semi-imposible, así que escuchando a varios amigos. Descubrí una radio por internet a la cual era “relativamente” fácil entrar. Mandé mi solicitud y mi proyecto con muchas esperanzas, pero nunca recibí respuesta. Ante esta situación, decidí abrir una estación por mi mismo donde la única condición para entrar sería: tener ganas de ser escuchado.
Hoy en día ese sueño que desde hace 19 años quedó palpitante, está tomando forma lentamente hasta convertirse en lo que es TwittRadio, una estación con fuerza y actitud pero sin perder su objetivo principal: realizar los sueños que todos llevamos dentro.
zero out

Felicidades por ello! Y sigan adelante, seguro q hay muchos sueños mas por cumplir no?
Un saludo!
W.
Que bonito,
ojala me pase algo así con lo que persigo
y algún día estar twitteando que pasó…
Como esto que leí en el twitter de Paulo Coehlo
“Fight for your dreams, and your dreams will fight for you”
Mucho éxito, vas a ver que con dedicación todo se puede ^^